El comienzo de esta rebelión pasa por amarme.

Ser yo misma y aceptar a todas esas “yo” que me convierten en lo que soy realmente. He decidido dejar de esconderme detrás de las expectativas, las excusas y los pero. Voy a dejar de mirarme a medias…de juzgarme…de ignorarme.

Me he dado cuenta de que la respuesta/solución a muchas de mis preguntas existenciales…sobre la vida…siempre es la misma:

ÁMATE MÁS…ÁMATE MEJOR

He decidido confiar en mí…en mi propio potencial…en que en mi mano está cuidar mejor de mí. No importa qué es lo que me inquieta…la respuesta siempre soy yo. Siempre he sido yo…sólo necesitaba decidirme a vivir desde el amor…atravesando mis miedos…pues nunca voy a ponerme enfrente de algo que no pueda gestionar.

He decidido arriesgarme a vivir la VIDA…mi vida…explorarla desde otra perspectiva…desde la valiente y miedica guerrera que vive en mí.

Ya no quiero derribar muros…quiero atravesarlos. Estoy agotada de luchar contra mi misma…así que voy a luchar conmigo, no contra mí.

He empezado una carrera de fondo en la que la resistencia y la constancia son la clave. He aceptado que puse mi vida boca abajo y no estaba mirándola desde la perspectiva adecuada…lo hacía de adentro hacia fuera…cuando lo realmente importante para el cambio, estaba dentro de mí. Y no consistía en cambiarme a mí…pues aceptándome el cambio surgió…sin más.

Todo eso que buscas, está dentro de ti. Usa tus miedos, tu dolor y tu fuerza para creer en ti…no para pelearte con la vida…

Es un gran paso para empezar de nuevo.

Búscate dentro, no en l@s demás. Deja de existir sólo a través de sus ojos…vales un 100%…no aceptes menos.

Y ese 100% sólo puedes dártelo tú.

Hace un mes, hice una formación con los profesionales del Estudio del Carácter, desde la escuela de Gestalt Barcelona. Tuve la oportunidad de quitarme la careta que tanto pesa y condiciona…esa careta que un día me ayudó a sobrevivir/sobrellevar situaciones que no entendía, pero que hoy ya no la necesito.

Al quitármela, pude ver de frente a mi sombra, reconocerme y aceptarme en ella. Fue duro darme cuenta de que no soy sólo la persona buena que muestrotambién soy el opuesto a eso…también he usado la manipulación y el egoísmo para conseguir lo que quería.

En mi rebelión, la honestidad ha pasado a ser mi gran principio. He empezado por ser más honesta conmigo…sobre quién soy, cómo soy y lo que quiero (y NO quiero). Desde ahí, puedo ser más honesta con las demás personas de mi mundo.

Es cierto que tengo miedo. Miedo a que, al mostrarme tal cuál, el resto deje de verme cómo hasta ahora…deje de quererme…deje de querer tenerme cerca…

Y también es cierto que lo refiero así. Prefiero perder el agrado de los demás, a perder el mío propio. A entrar en constantes debates entre la culpa, el rencor y el remordimiento. A dejar de ser yo misma por seguir siendo un seudónimo de lo que soy en realidad.

Hoy junto a mí, me siento más fuerte, más libre, más vulnerable, más valiente, más entera…me siento MÁS.

Hoy empieza mi rebelión…mi revolución…¿te apuntas?

Nuestra verdad nos hace libres 🙂