La terapia Gestalt es una terapia humanista, con influencias del psicoanálisis y de la filosofía oriental.
Este tipo de psicoterapia no se centra en la enfermedad, sino más bien en generar salud desde las potencialidades que posee la propia persona, enfocada a un proceso vivencial del propio desarrollo personal.

“La terapia Gestalt no es un conjunto de técnicas sino la transmisión de una actitud, una forma de estar en la vida” Claudio Naranjo.

Centrada en el aquí y ahora, en el momento presente. Todo lo que ocurre es AHORA, pues el pasado ya no existe y el futuro está por llegar. Desde la Gestalt apostamos por que el individuo se haga cargo de sí mismo con la ayuda del AUTOAPOYO. Reforzar este auto-apoyo es una de las principales tareas tanto en la terapia individual como en la grupal.

Pone su atención en la experiencia, centrándose en el momento presente. Cuando eres consciente de tu Aquí y Ahora, se produce una ACEPTACIÓN del momento que se está viviendo.

Cuando se habla de ATENCIÓN en terapia Gestalt, nos referimos a atenderse a uno mismo, a saber identificar nuestras propias emociones, sentimientos y sensaciones en cada situación determinada, no escapando y/o desconectando de la experiencia. Desde la premisa de que somos más que la suma de las partes, nuestra visión es global. Cambio yo, cambia el medio (mi entorno) y por lo tanto, cambia también mi relación con el medio. Si doy siempre la misma respuesta, aunque la situación sea cambiante, se produce la neurosis (el conflicto).

El precepto estrella es el darse cuenta. Cuando nos damos cuenta de lo que sentimos y lo reconocemos como miedo, rabia, alegría o rechazo, puedes aceptar vivir aquello que te está ocurriendo, transitar por ello en vez de evitarlo.
Cuando el miedo, la vergüenza o la culpa nos impiden vivir en el presente y siendo fieles a nosotros mismos, empezamos a reprimir emociones y/o sentimientos que se quedan anclados en nosotros haciéndonos enfermar (ansiedad, estrés, frustración, impotencia, etc), llegándose incluso a manifestar también en nuestra salud física.

Para la terapia Gestalt, la responsabilidad (ser responsable de un@ mism@) es básica.

Lo primero que trabajamos en este tipo de terapia de proceso personal, es responsabilizarnos de aquello que hacemos, sentimos y vivimos a partir de nuestra experiencia.
Si me responsabilizo de mí mism@, dejo de culpabilizar al entorno de todo lo que me sucede (logros y fracasos).

 

La Gestalt nos invita a dejar de soñar nuestras vidas y empezar a vivirlas.

 

Cuando me responsabilizo de mí y tomo conciencia de mi presente, soy capaz de coger las riendas de mi vida y cambiar y/o transformar aquello que no es mío. Sólo así tengo recursos suficientes para afrontar lo que me pasa.

Según Claudio Naranjo, lo esencial de la psicoterapia Gestalt es:

• Vive ahora, es decir, preocúpate del presente más que del pasado o el futuro.
• Vive aquí, es decir, relaciónate más con lo presente que con lo ausente.
• Deja de imaginar: experimenta lo real.
• Abandona los pensamientos innecesarios; más bien siente y observa.
• Prefiere expresar antes que manipular, explicar, justificar o juzgar.
• Entrégate al desagrado y al dolor tal como al placer; no restrinjas tu percatarte.
• No aceptes ningún otro debería o tendría más que el tuyo propio
• Responsabilízate plenamente de tus acciones, sentimientos y pensamientos.
• Acepta ser como eres.

Como terapeuta Gestalt, considero que mis pacientes cuentan con un gran repertorio de potencialidades, y están preparad@s para superar cualquier adversidad y explorar en ell@s mism@s sus recursos, sus habilidades y sus límites. Yo sólo les acompaño en su darse cuenta.

“Considera que tu paciente es un individuo capaz y completo, que puede hacer cosas difíciles sin que tú se las hagas por él, que puede encarar el dolor y eso no le va a partir, que puede tomar vías erróneas y aprender de sus propios errores” decía Fritz Perls.

La experiencia personal con esta terapia, y sus beneficios, fueron lo que me llevaron a querer dedicarme a ella profesionalmente. Quitarme la bata blanca que significaba para mí la Psicología, y acercarme a las personas desde la emoción, el corazón y la propia experiencia.

Si te animas a probar, estaré encantada de acompañarte, la primera cita es gratuita 😉