Amistad…una palabra, un sentimiento, una emoción…en realidad, no tengo muy claro el término, pues creo que cada uno tiene su propia definición en la cabeza…así que lo he buscado en Google, y la “gran” wikipedia dice lo siguiente:

“La amistad (del latín amicĭtas, por amicitĭa, de amicus, amigo1​ ​) es una relación afectiva entre dos o más personas. La amistad es una de las relaciones interpersonales más comunes que la mayoría de las personas tienen en la vida. La amistad se da en distintas etapas de la vida y en diferentes grados de importancia y trascendencia. La amistad nace cuando las personas encuentran inquietudes y sentimientos comunes al igual que confianza mutua. Hay amistades que nacen a los pocos minutos de relacionarse y otras que tardan años en hacerlo.

Puede haber relaciones amistosas donde interviene una persona y otro tipo de personalidad o de una forma animal. Por ejemplo, algunas personas catalogan como amistad a su relación con un perro, no en vano a este último se le conoce como «el mejor amigo del hombre». También se puede dar la amistad incluso entre dos o más animales de especies distintas”.

Sinceramente, esperaba leer algo que añadiera claridad a lo que ya pensaba de la AMISTAD, pues Wikipedia la escribimos entre todos…pero por el contrario, me faltan cosas.

En busca de luz frente a tanta duda, consulté a la RAE, y la definen como un “afecto personal, puro y desinteresado, compartido con otra persona, que nace y se fortalece con el trato; amancebamiento; merced, favor; afinidad, conexión entre cosas”.

No hace mucho leí, que una relación de amistad tiene parte de relación comercial. Es decir, nos relacionamos con en el otro muchas veces por necesidad e intercambio. Yo te ofrezco algo que tu necesitas porque en el fondo espero que me des algo que yo necesito. Quizás el que escribió “merced” y “favor” en la definición de la RAE también lo leyó…o lo sintió.

A mí suelen llamarme “Guadiana”…porque soy como el río…aparezco y desaparezco.

Me gusta pensar que, aún no estando presente…si me necesitas, siempre estoy ahí. El problema de ello radica en que, si no estoy presente, muchas veces no me entero de que me necesitas, a no ser que me lo digas…y si te cuesta pedir igual que a mi…seguramente no nos encontraremos.

Y así ando por la vida…pidiendo amor incondicional a mis amig@s, que me quieran por encima de todo, que no me “abandonen” y me tengan en cuenta…sin embargo, yo aparezco y desaparezco a mi antojo. Y cuando no me tienen en cuenta…me enfado. Porque esa niña pequeña, también soy yo.

Reconozco que mi manera de relacionarme es “comercial” a veces…pues me acerco a ti porque necesito y deseo que me quieras. Sin más. Porque en ocasiones, si tú no me ves, yo tampoco lo hago…y el vacío se hace tan grande que me aíslo para poder sostenerlo (recuerda que no se pedir!).

El caso es que he decidido empezar a vivir la amistad sin relaciones comerciales. He decidido responsabilizarme y empezar a cuidar a mis amig@s como se merecen…cuidándome a mi. Aceptándol@s con sus virtudes y los que yo creo son sus defectos…amándol@s tal cuál son. Y me responsabilizo también de darme cuenta de lo que me sucede cuando siento que alguien no me quiere tal como soy o no confía en mí…amándome con mis virtudes y defectos también…porque probablemente no me esté mirando bien – to myself.

Me gusta sentarme con mis amigas e intentar arreglar “nuestro” mundo, aderezando las conversaciones con unas copas de vino. En esos momentos me siento especial, perteneciente, con valor, con presencia…siento que podría contar con ellas para cualquier cosa. El vacío llega cuando sus palabras o gestos me hieren (la mayoría de las veces porque los mal interpreto)…mi solución…confrontar esa herida desde la honestidad. Porque cuando soy honesta y me abro al mundo siendo yo misma…no hay amig@ que no me acepte, y si l@ hay, es porque no lo es.

He decidido responsabilizarme de que, si partir de ahora voy a “comercializar con mi amistad”, al menos lo haré vendiendo un producto de calidad…sin trampas, ni manipulaciones, ni chantajes emocionales. Sin sentirme culpable ni hacerles sentir culpables. Porque la mayoría de las veces en las que nos fallamos uno@ a otr@s, detrás sólo aparece la falta de comunicación honesta.

Cuida de tus amig@s, tu Familia Elegida…como si de una planta se tratase.

Hay que regarla y cuidarla…algunas plantas necesitan agua a diario, otras una vez por semana, otras una vez al mes…incluso algunas sólo la necesitan una vez al año. Y hazlo desde donde puedas y como puedas…y si una planta se muere porque no la has regado lo suficiente o en demasía…tal vez no era tu tipo de planta…o tal vez alguna vez lo fue, pero AHORA ya no.

La primera vez que fui a comprar una planta le pedí al florista que fuese la más sencilla y la que necesitase menos cuidados, sobretodo, y lo más importante, que no se muriera. Curioso, ¿verdad? Seguro que es una planta que crece cerca del Guadiana, como mi hermana  🙂