El mundo amarillo es uno de mis libros de cabecera preferidos. No puedo ser muy objetiva al respecto porque todo lo que crea Albert Espinosa me resulta acogedor, cercano y útil.

Este libro llegó a mi vida en un momento en el que empezaba a encontrarme a mi misma. Me dio una “bofetada” de realidad y superación. Me ayudó a entender lo importante que es para mi bienestar emocional poder llegar a reconocer el lado bueno de las cosas…aunque en ocasiones parezca imposible que las haya. A darme cuenta de que la enfermedad y la muerte no es algo que sólo les sucede a los demás… Que aquello que aprendemos cuando estamos mal, siempre es una buena herramienta para usar también cuando estamos bien.

Cómo nos relacionamos con el mundo, qué tan cercanos somos con el otro, qué poderoso es poder encontrar siempre una sonrisa en nuestro corazón.

Una invitación directa a conocer a mis “amarillos” , esas personas que conectan conmigo cómo si de almas gemelas se tratase. Personas que se cruzan en mi vida para un ratito, para una época o para siempre. Una simple mirada en el tren que te hace sentir que la conoces de toda la vida…sin cruzar palabra.

Albert te regala la posibilidad de entrar en un mundo del color del sol, donde el momento es lo más importante. Cuando la vida deja de ser algo a lo que apegarse, la disfrutas y vives de un modo distinto. Te enseña a apreciarte desde dentro, con tus luces y tus sombras…y lo más importante, te recuerda que alguna vez existió inocencia en ti…inocencia que aún atesoras. Te devuelve las ganas de divertirte, de reír, de jugar…de ser tu más que nunca.

¿Te atreves a conocer tu mundo amarillo? “Si crees en los sueños, ellos se crearán”