Vuelve, estás aquí y ahora. ¿Cómo estás enfocando tu vida? ¿Te dejas llevar por la corriente, o por el contrario, te la bebes a sorbitos cada día?

Una vez leí un cuento sobre un sabio de la India, que decía tal que así:

Un hombre se le acercó a un sabio anciano y le dijo:

Me han dicho que tú eres sabio… Por favor, dime ¿qué cosas puede hacer un sabio que no está al alcance de las demás de las personas?

El anciano le contestó: cuando como, simplemente como; duermo cuando estoy durmiendo, y cuando hablo contigo, sólo hablo contigo.

Pero eso también lo puedo hacer yo y no por eso soy sabio, le contestó el hombre, sorprendido.
Yo no lo creo así, le replicó el anciano. Pues cuando duermes recuerdas los problemas que tuviste durante el día o imaginas los que podrás tener al levantarte. Cuando comes estás planeando lo que vas a hacer más tarde. Y mientras hablas conmigo piensas en qué vas a preguntarme o cómo vas a responderme, antes de que yo termine de hablar.
El secreto es estar consciente de lo que hacemos en el momento presente y así disfrutar cada minuto del milagro de la vida.

¿Parece algo sencillo verdad? Solemos creer que estamos dispuestos a vivir el momento, cada instante cómo si fuese único…pero nada más lejos de la realidad.

Una de las cosas que aprendí en el último retiro, fue que cuando comemos en silencio, cuando nuestra mente no tiene otra cosa que hacer que centrarse en eso…nos sentimos libres.

Libres de ser y sentir. Cuando no nos vemos obligados a interactuar, agudizamos nuestros sentidos y cuando comemos, comemos…poniendo atención a los sabores, a nuestro masticar, a nuestra respiración.

Por el contrario, lo habitual en nosotr@s, es estar en la multitarea. Estar en ella, nos aleja del momento presente, y nuestro ritmo incesante, nos mantiene activ@s mientras pensamos en lo que haremos después. Y la vida acaba siendo aquello que nos sucede mientras estamos haciendo otros planes.

Te propongo poner en práctica lo que significa vivir Aquí y Ahora. Tan sólo 5 sencillos ejercicios que te ayudarán a ampliar tu conciencia cada día y a conectar contigo mism@.


Ejercicios para la Felicidad de Vivir el momento:

  • Regálate un momento cada día para NO HACER NADA. Sencillo, ¿no? Pues es curioso lo mucho que nos cuesta parar para no hacer nada, simplemente parar. No se trata de parar a ver la tele, a leer, a dormir…no, se trata de no hacer absolutamente NADA…tan sólo estar contigo. Imagina que tienes un botón de desconexión, uno que te permite no juzgarte por no estar activ@, que te ofrece un paréntesis en tu rutina. Y dale al ON 😉

  • Aprende a conectar con tu cuerpo y a sentir la emoción de cada momento. Alegría, rabia, dolor, tristeza…trata de no evitar a ninguna, de no negarlas o centrarte en cuándo desaparecerá…todas ellas te ofrecen información para aprender día a día. Lo que sientes hoy, es una señal de que estás viv@. La emoción que sientes AHORA, te ancla en tu presente.

  • Menos es más. Proponte pensar menos y sentir más. Trata de disfrutar de cada experiencia con todos tus sentidos…no pienses en ella, vívela. Pon atención a lo que ves, lo que escuchas, lo que hueles, lo que tocas…

  • Si sientes que tu mente te lleva a estar en otro sitio que no sea este momento…VUELVE. Cuando te descubras pensando en el pasado o hipotizando sobre el futuro, recuerda que te estás perdiendo lo que está sucediendo aquí y ahora.

  • Disfruta del camino. Si te gusta planificar tu futuro, hacer planes, invertir tiempo en proyectos…no te pierdas en la meta. Haz que cada paso que des, cada boceto que escribas y/o dibujes, tengan un sentido en tu presente. Disfruta del proceso de creación y convierte esa experiencia en parte de la meta (a veces es el camino lo que nos da sentido).

Si quieres seguir aprendiendo técnicas y estrategias para vivir Aquí y Ahora, no te pierdas el retiro espiritual que hacemos el fin de semana del 15-17 de Marzo.

Y sobretodo…no te olvides de disfrutar del camino, del momento, del presente…de ti 🙂